The Phantom of the Opera

Núnca pensé que llegaría a decir estas palabras, más aún cuando se acerca el final, no quiero que te aflijas, son parte de mis decisiones tontas, impulsadas por el dolor de la perdida y el saber que no habrá un mañana, ya lo mio no se llama desesperanza, es simplemente que me dí por vencido, ya no lucharé más, no tiene caso, y talvez ni llegues a leer esto, sino hasta que todo halla pasado y quieras recordar algo de lo que te dedicaba, perdoname, por decirte esto, mi filosofía sobre la vida ha cambiado, he aprendido que nadie es indispensable, que los momentos de felicidad luego se convierten en trozos de tiempo que te cortan el alma. Algo así como los vidrios de un espejo.

Comentarios